Tuesday, January 31, 2006

MIS GOLES FAVORITOS- MÉXICO 86

Ante todo, una corrección. El partido por el tercer lugar entre Francia y Bélgica no fue en España 82. En aquel mundial fue Polonia 3 - Francia 2 (no recuerdo ningún gol en particular de aquel encuentro). Francia - Bélgica fue en México 86. Mil disculpas por esa fatídica combinación de Alzheimer y despiste.
Mi gol favorito de México 86 es el primero de Italia a Corea del Sur. Más que un gol, es una síntesis de Italia: melodrama, diseño, renacimiento. Galderisi entra al área con pelota dominada, un coreano lo derriba pero el árbitro decide otorgar una absurda ley de la ventaja. La jugada sigue y cuando parece que no será gol, Galderisi, en el piso, golpea el césped en una escena digna de cualquier ópera de Puccini. No recuerdo muy bién cómo, pero Italia recupera el balón ahí mismo. Viene un centro, Altobelli, en las narices del arquero, la baja con una precisión que ya quisieran tener los ingenieros de Ferrari en Maranello. La pone en el piso, amaga con rematar con un pie, el arquero se lanza al piso, y con el otro la toca sobre el cuerpo del arquero. Una definición digna de Leonardo, de Miguel Ángel, de Brunelleschi, de Palladio.
De la primera fase destaco siempre el de Frankie Vercauteren (Bélgica) a Paraguay, un remate sutil y milimétrico que dejó colgado al Gato Fernández. El otro es el de Gordon Strachan (Escocia) a Alemania Federal. Un balazo imparable, ángulo casi que imposible, de primera, sin pararla.
Los argentinos venden como golazo el de Maradona a Italia. Para mí es fruto del exceso de confianza de Galli.
Por lo menos tres de los seis que le clavó la URSS a Hungría fueron señores golazos. Lo mismo el de Vasili Rats (URSS) a Francia, un balazo que tuvo que esquivar el árbitro Arpi Fihlo para no quedar decapitado, y el de Fernández (Francia) a la URSS en ese mismo partido, quien remató una jugadota colectiva de toque y precisión. Tigana (Francia) le hizo uno muy bonito a Hungría. Otro espectacular fue el de Josimar (Brasil) a Irlanda del Norte. Un cuasinelinhazo.
En octavos, bueno... La tijera de Negrete (México) a Bulgaria, la tomó de aire unos dos metros afuera del aire, impresionante. El primero del ucraniano Igor Belanov (URSS) a Bélgica. Bélgica 4 - URRS 3, 120 minutos, tal vez el mejor partido de aquel mundial. En cuartos, el archirecontramentado segundo gol de Maradona a los ingleses. Dicen los argentinos que es el mejor gol de la historia de los Mundiales. No sé... En USA 94 un saudí le hizo uno a Bélgica igualito, pero como nadie conoce su nombre... en fin... ni idea. Pero en cuartos hubo otro golazo. El de Careca (Brasil) a Francia. Una obra de arte colectivo, una definición de maestro. En semifinales, los dos de Maradona a Bélgica son de antología, paradigmáticos. Deberían mostrárselos a los niños una y otra vez para que se enamoren por siempre del fútbol.

2 Comments:

Blogger ( ) said...

Recuerdo a ese saudí. Saeed al-Owairan se llamaba. La última lámina del Panini de 1994.

6:30 PM  
Blogger EDUARDO ARIAS said...

Un cuasitocayo suyo. Gracias por el dato.

12:46 PM  

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