Thursday, March 02, 2006

POLO

Varios comentarios que han escrito en algunos posts de 'publicidad política gratuita' me llevan a expresar, muy rápidamente, lo que pienso del Polo Democrático Alternativo. En el plano simbólico lo considero un movimiento indispensable en el sentido de que en una democracia hace falta la oposición. Para mí el Polo, en líneas generales, es LA oposición, aunque en el liberalismo también se oyen voces disidentes bien argumentadas. Basta ver los debates del Congreso para encontrar la destacada labor que allí cumplen los senadores Petro, Robledo, a veces Carlos Gaviria, con ponencias muy bien preparadas.
Pero debo advertir que muchos personajes del Polo me producen bastante desconfianza. Por sólo citar dos: Jaime Dussán y Antonio Navarro Wolff. Tampoco me gusta ver de amarillo a Iván MOreno Rojas. Pregunten por él en Bucaramanga.
Al igual que Héctor Abad Facciolince, considero inadmisible que ciertos personajes de la izquierda no condenen los crímenes contra la humanidad que a cada rato comenten las FARC. Un crimen es un crimen sin importar si quien lo comete es un guerrillero o un paramilitar.
También creo que, en el fondo, varias de las expresiones extremas del tipo NO al TLC poco o nada ayudan a construir un país mejor. Negar o pasar por alto los aciertos de este gobierno, que sin duda los ha habido, y el nivel de algunos altos funcionarios no es inteligente. Lo reconozco. Como también considero un insulto a la inteligencia asegurar que Colombia es una democracia plena porque uno puede votar cada cuatro años. Un país habitado por un 70 por ciento de pobres y con un índice de inequidad tan alto no ers una democracia plena. Algo de fondo tiene que estar fallando.
Lo ideal sería mantener la calma y el pensamiento reflexivo. Pero ocurre que desde 1958, con el Frente Nacional, se perdió la cultura de la oposición. A esto debe agregarse la polarización cada vez más marcada de la confronbtación política: blanco o negro, odio o amor. Y a eso se agrega el dañosísimo unanimismo uribista, la lambonería extrema de ciertos líderes de opinión y la arrogancia mesiánica de personajes como Benedetti Jr. Vargas Lleras y Santos, por sólo citar tres, que le hierven la sangre a cualquiera.
Es cierto. Hay que pulir el discurso. Dejar atrás y lo más rápido posible los lugares comunes que a veces le quitan fuerza a la crítica. Tenemos (yo el primero) que aprender a darle al debate la altura que se merece.

6 Comments:

Blogger stultaviro said...

Eduardo:

Celebro y felicito la ecuanimidad y objetividad de su artículo. La opinión pública se ha ido dejando sumir en la polarización y el radicalismo, y aportes como el suyo favorecen la instauración de una democracia plena, como usted la define. Qué bien nos caería cambiar eso de ¡Colombia es pasíón! por ¡Colombia es razón! Porque aquí, el apasionamiento va de la mano con la ignorancia, y usted sabe que la ignorancia en la herramienta de opresión por excelencia. Buen artículo.

10:15 AM  
Blogger Bailarina said...

Estoy totalmente de acuerdo con aquello de que el discurso se debe pulir y que no sólo basta con decir sí o no vehementemente sino tener un argumento para ello, y además tener propuestas concretas.

10:29 AM  
Blogger MaJaDeRiA said...

Yo tmabien celebro mucho este articulo. A ver si un día la gente entiende que nos hacemos mejores personas en la diferencia...con la crítica como se tiene que hacer la critica.

1:57 PM  
Blogger El Juli said...

Imposible mientras la gente se alimente de factor X, Caracol y RCN noticias, Los Reyes etc. Pan et circem...

4:28 PM  
Blogger Pipe Toro said...

Muy de acuerdo con el hecho de darle altura al debate (y más con los recientes hechos Farc-Leyva que me recuerdan de manera exacta el episodio Pastrana). Si así se maneja la conciencia de muchas personas entonces podemos empezar a generar una opinión diferente así no llegue a muchos (por el momento). Muchas veces nosotros mismos nos encargamos de polarizar la discusión y esto obviamente nos convierte automáticamente en uno más que se mueve por lo que le digan. Darle altura al debate también es proponer y buscar la manera de que eso llegue a la persona adecuada para que se haga. Darle altura es aceptar (como usted lo ha hecho) que no todo es malo ni que todo es bueno, pero hay que dar un paso más y es pensar en opciones de país y tratar de buscar un líder (?) que escuche y al cual se pueda apoyar (o...o...ser líderes así nos llene de indignación empezar a pertenecer a un grupo de gente que en su mayoría no tienen para nada un discurso coherente). Por algo hay que empezar.

9:31 AM  
Blogger zangano said...

de acuerdo, la violencia debe ser denunciada venga de donde viniere, en colombia hay una violencia institucional,la de las fuerzas de seguridad que tienen licencia para matar y que muy rara vez se denuncia,solo en el exterior se conoce y se condena la violencia de las fuerzas del estado.
la violencia paramilitar,es tolerada,protegida y amparada por las fuerzas de seguridad,si se condena la violencia guerrillera y paramilitar,no puede ignorarse la violencia de las fuerzas estatales,aqui se debe,tambien, darle altura etica a la denuncia,porque no se hace?quien contestara esto ultimo?facil condenar la violencia insurgente,mas dificil la violencia paramilitar,porque si quieren te matan y la violencia gobiernista que?

5:45 AM  

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